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ADOLESCENCIA (generalidades)

Entre los 13 y los 18 años, las personas viven un intenso proceso de cambio: corporal, intelectual, emocional. Se modifican los afectos. Todo ello frecuentemente genera una cierta tensión. En muchas ocasiones se suma a esta tensión la del entorno familiar y/o la de comunidad escolar.
No obstante, la mayoría de los adolescentes realizan generalmente una adaptación razonable, superando la tensión y los conflictos de manera satisfactoria.

En nuestra cultura la Adolescencia representa el período de transición de la infancia a la madurez que sirve como preparación e iniciación a la edad adulta.

Durante dicho período se producen cambios corporales, afectivos, cognitivos, de valores y de relaciones sociales:

En lo corporal se experimentan cambios importantes en la constitución física.

El adolescente esta muy atento a su cuerpo y a los estereotipos de belleza propios de su cultura.

En lo intelectual se desarrolla el pensamiento abstracto y la posibilidad de trabajar con operaciones lógico formales, lo que permite la resolución de problemas complejos.

Se produce una fuerte integración social en el grupo de iguales y comienza el proceso de emancipación familiar, comienzan los cuestionamientos hacia los modelos parentales.

Los lazos con el grupo de iguales se estrechan, pasando de los grupos de un solo sexo a mixtas. El grupo actúa como agente de socialización permitiendo al adolescente practicar conductas, habilidades y roles que contribuirán a la construcción de su identidad adulta.

La Adolescencia es un momento clave en la formación de la identidad.

La representación de sí mismo pasa a constituir un tema fundamental.

El adolescente tiene una gran necesidad de reconocimiento y aceptación para formarse un concepto positivo de sí mismo.

Aparece una moral autónoma; las normas emergen de las relaciones de reciprocidad y cooperación, y no de la imposición de los adultos.

ESCUELA Y ADOLESCENCIA

Desde el punto de vista educativo y preventivo la escuela contribuye al desarrollo de la identidad y la aceptación de si mismo, la autoestima, la resistencia a la presión del grupo asi como la promoción de valores y hábitos contrarios al uso indebido de drogas.

Cuando la escuela asesora y orienta al adolescente en los distintos aspectos que pasan a ser preponderantes en su vida y sus relaciones: la sexualidad, el grupo de amigos, la experimentación de nuevos roles, su identidad personal, su tiempo libre, etc. cumple su verdadero rol: educar. Educar es Prevenir.